Mis neurosis. Bueno… para empezar, el plural me suena un poco fuerte, no?, sobre todo cuando se trata de presentar las debilidades de uno. Hay que ser cuidadoso con estas cosas, demasiada honestidad demasiado de golpe tampoco tiene por qué ser tan buena. A las confesiones, a las admisiones de debilidad hay que irlas sacando despacito, medio como quien no quiere la cosa, no? Empecemos entonces por la neurosis, así, una sola. Bueno, y en realidad tampoco me animaría a llamarla así, de prepo, una neurosis. Qué se yo, es, digamos, una característica de mi personalidad, una de las características malas, así como uno tiene cosas buenos y cosas no tan buenas. y además, siempre es mejor que lo malo de uno lo digan los otros, no? quién sabe si en realidad uno está simplemente siendo algo duro consigo mismo. Si me habrá pasado eso. Así como hay gente miedosa, o avara ,o violenta, qué se yo. Dentro de parámetros normales no diríamos que es una neurosis. O es que somos todos neuróticos? hay quien dice que sí, pero yo no estoy de acuerdo, más allá de la consabida dependencia que los porteños tenemos de nuestros psicólogos, o en todo caso, del uso que más de un psicólogo demasiado piola le da a esa tendencia que todos tenemos, de pensar que siempre lo de uno es más importante, más grave, y de esa manera multiplican la duración de sus tratamientos y sus honorarios, si los conoceré. Si fuera por ellos, todos seríamos neuróticos. Ok, qué es ser neurótico, pues, que necesitas un psicólogo. Como me equivoqué de carrera! Pero en todo caso, más bien diríamos que esa persona es un cagón, o un tacaño, o un calentón. Dentro de los parámetros normales, digamos, Y no me vengan con eso de que la “normalidad”, qué es la “normalidad” y esas boludeces encomilladas. Pensa en tu hija. Si la dejarías salir con ese muchacho, entonces ese muchacho es normal. O no la dejas salir con ninguno, en cuyo caso el anormal sos vos, o ella, que por alguna razón solo se siente atraída por los tipos más raros, con lo cual, nuevamente, seguramente el anormal sos vos, y ella simplemente tiene un edipo irresuelto con vos. mandala al psicólogo, pero ojo, eso se resuelve en cuatro sesiones máximo, Dejalo aclarado de entrada. En todo caso, lo que a mi me parece anormal es esa gente que habla con comillas. Hasta hacen el gestito con los dedos. así, uniendo el índice y el mayor de ambas manos y haciendo un gesto rapidito, como dibujando comillas en el aire. Es como que te digo una palabra -normal-, por ejemplo, pero es como que lo que te digo no es lo que te digo, sino que te aviso con los deditos, que estoy haciendo uso de ese sentido figurado que ambos entendemos, por el cual lo que te digo no es lo que te digo, es otra cosa, pero como vos y yo sabemos que hay otra gente, más bruta que nosotros, que cuando usa esa palabra quiere significar eso, lo que literalmente la palabra significa (normal, por ejemplo, como el pibe que se quiere bajar a tu hija), entonces te aviso que no vayas a pensar que soy un bruto de esos, sino que te aviso que no soy (y reconozco que vos tampoco) sos de esas personal tan brutas o políticamente incorrectas que meterian una palabra como normal en una conversación sofisticada entre liberales progresistas que se precien. Mah si, el bruto sos vos que no encontraste las palabras adecuadas para decir lo que querías decir.
Paso 1: Tómese una persona en adecuadas condiciones de higiene, idealmente recién bañada y con desodorante. En segundo término, diríjase al placard donde se encuentran, prolijamente dobladas, las susodichas prendas de vestir, idealmente en dos pilitas: las escocesas, y las lisas. Nótese que a) las de jean van colgadas y, b) en el mundo de las camisas, raya finita equivale a lisa. Una vez identificado el estante correspondiente (idem cajón), proceda a separar todas las camisas que hayan sido compradas en los últimos cinco años. Descarte. Se trata de prendas modelo SLIM FIT que marcan la panza de manera vergonzosa y resultan de variadas instancias de distorsión perceptiva, propia y de la madre del sujeto en cuestión. Paso 2: Acto seguido, proceda a desabrochas los dos botones superiores, y pasando los brazos en primer lugar hasta el fondo, introducir la cabeza por el agujero inferior de la camisa hasta emerger por el cuello. Superado este paso, se debe notar que los botones de amb...
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